“El bienestar y la prosperidad de las personas, ahora y en el futuro, dependen de una vida “rica en variedad’ sobre en la Tierra.” Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres.
El planeta Tierra está experimentando un peligroso declive natural, ¡y los humanos lo estamos provocando! Los ecosistemas terrestres no pueden satisfacer las demandas humanas. Un millón de las aproximadamente 8 millones de especies de plantas y animales del mundo están en peligro de extinción. Las especies se están extinguiendo a un ritmo aproximadamente 1000 veces superior al natural. La destrucción del hábitat, la pérdida de biodiversidad y la invasión de las tierras silvestres por parte de la humanidad aumentan el riesgo de enfermedades zoonóticas. El 75 % de la superficie terrestre se ha visto significativamente alterada por la acción humana, incluyendo el 85 % de los humedales, y el 66 % de la superficie oceánica se ve afectada por actividades humanas como la pesca y la contaminación.
Según el informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, “La larga sombra de la ganadería”, el sector ganadero genera más emisiones de gases de efecto invernadero que el transporte y es una fuente importante de contaminación y degradación del aire, la tierra y el agua. La enorme cantidad de heces animales producidas por la ganadería es fuente de metano. El metano atrapa el calor en la atmósfera con mucha mayor eficacia que el dióxido de carbono. La contaminación procedente de desechos animales, antibióticos, hormonas, productos químicos de las curtidurías, fertilizantes y pesticidas contribuye a la contaminación del agua, la degeneración de los arrecifes de coral y la pérdida de biodiversidad en los ecosistemas marinos.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos afirma que la escorrentía de las granjas industriales contamina ríos y lagos más que todas las demás fuentes industriales juntas. Los excrementos de pollos, cerdos y ganado han contaminado 56,000 kilómetros de ríos en 22 estados y aguas subterráneas en 17 estados. La ganadería produce aproximadamente 48.000 kilos de excrementos por segundo, o 130 veces más excrementos que la población humana, sin el sistema de alcantarillado.
Una granja industrial de cerdos típica genera una cantidad de desechos brutos equivalente a la de una ciudad de 50,.000 habitantes, pero sin sistema de alcantarillado. Según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), la escorrentía de las granjas industriales contamina ríos y lagos más que todas las demás fuentes industriales juntas. La industria cárnica en Estados Unidos causa más contaminación que todas las demás industrias estadounidenses juntas.
El ganado utiliza actualmente el 30 % de la superficie terrestre total del planeta, principalmente pastos permanentes, pero también el 33 % de la tierra cultivable mundial destinada a la producción de alimentación para ganado, señala el informe. La tala de bosques para crear nuevos pastos es una de las principales causas de la deforestación, especialmente en América Latina, donde, por ejemplo, alrededor del 70 % de los antiguos bosques de la Amazonia se han convertido en pastoreos .
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo afirma que cerca del 90 % de las poblaciones de peces marinos del mundo están plenamente explotadas, sobre explotadas o agotadas. Los suministros de agua, ríos y arroyos para uso humano están siendo contaminados por patógenos como coliformes fecales, Streptococcus, Campylobacter, Giardia, Cryptosporidium, E. coli, así como virus, todos ellos resultantes de la explotación injusta de otras especies en la ganadería.
La agricultura es el principal contribuyente al cambio climático y la degradación ambiental. La producción y el consumo de alimentos son responsables del 19% al 29% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero de origen humano, de hasta el 70% del uso de agua dulce y de más del 60% de la pérdida de biodiversidad terrestre, siendo los alimentos de origen animal los principales contribuyentes a estos cambios ambientales.
Los árboles y los bosques combaten el aumento de las temperaturas eliminando el dióxido de carbono de la atmósfera y ofrecen una defensa contra el cambio climático. Muchos bosques han sido talados para proporcionar tierras de pastoreo y cultivos que alimenten a seres no humanos injustamente explotados.
La carne y los lácteos son simplemente insostenibles. ¡La única manera de asegurar la supervivencia del planeta y de todo lo que lo habita es adoptar una alimentación basada en plantas y eliminar la ganadería!